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viernes 26 de abril de 2019 - 20h

Tertulia/debate antiespecista

Un espacio de debate, basándose en un texto sobre la contraposición de posturas existente entre el ecologismo/ambientalismo y el movimiento de defensa de los animales no humanos (antiespecismo).

Muerte entre las flores: el conflicto entre el ecologismo y la defensa de los animales no humanos (Resumen del artículo para debate)

La capacidad que da a los individuos la posibilidad de experimentar placer y displacer se conoce como sintiencia. Dicha capacidad no es exclusiva de les humanes, por el contrario, se encuentra presente en la mayoría de animales no humanos. Humanes y el resto de animales sintientes comparten intereses por no sufrir y sí disfrutar, consideración que debería ser tenida moralmente en cuenta (en su defecto, violaríamos un principio fundamental de la Ética) en las prácticas que influyan a éstos individuos.

La posición ecologista reposa sobre el holismo ético, según el cual las entidades moralmente considerables no van a ser los individuos sintientes, sino los eco- sistemas donde éstos habitan, o bien las especies en su conjunto. El antiespecismo hace el enfoque moral sobre los individuos concretos, pues son ellos quienes tienen la capacidad fisiológica de interpretar estímulos en forma de placer o displacer gracias al sistema nervioso central que se lo permite.

Debido a éstas diferencias, se produce el conflicto entre ecologismo y antiespecismo. La posición ecologista defiende intervenciones en la naturaleza cuando la preservación del ecosistema así lo exija, aunque de ello resulte el sacrificio en masa de sus integrantes ("limpieza biológica", "ecología del miedo", etc). Además, yendo más lejos, el antiespecismo defiende el intervencionismo ante procesos naturales que conlleven el sufrimiento de animales no humanos en su entorno natural.

El ecologismo, generalmente, rechaza la erradicación de seres humanos para la preservación de los ecosistemas, pese a ser la especie humana una gran amenaza para la estabilidad de los mismos. Pero, si los seres humanos no pueden ser sacrificados por el bien de los ecosistemas ¿por qué pueden serlo las cabras montesas? Pese a que el ecologismo pretende alejarse del antropocentrismo, queda demostrado que cae en él cuando se trata de mantener la satisfacción de los intereses humanos individuales.

Origen : http://www.recicreativa.com
Origen : mensaje recibido el 6 abril 19h